martes, 21 de mayo de 2013

Tres poemas de "Notas a pie de E.T.A"








monstruos

soy de los que leen cuentos
a sus hijos para dormir:

desde caperucita hasta el abc
o el kamasutra
por poner un ejemplo
cualquier cosa es buena para
endurecer vuestras pequeñas
mentes les digo

el mein kampf alí babá y los cuarenta
ladrones la torá la bliblia o el corán

incluso han llegado al punto
de hacer peticiones no hay noche
que no pidan por sus dulces y sabrosas
boquitas: el capital! grita el más pequeño
dónde esté heidegger que se quiten las barbas
de marx! replica el mayor

qué preciosidad mis hijitos
tan listos y sabios a su corta edad

durmiéndose bajo las palabras
de primo o la verborrea de voltaire
qué ronquiditos qué rebufos
de premio nobel
las de estas dos criaturitas del
señor

alterando el sueño de los monstruos
escribiendo su próximo cuento




venganza


he de decir en mi profunda
y honda aflicción
en esta pesadez
estomacal
el ardor que me causa
la injusticia ajena

esa que se te clava entre los dientes
cual uña recién mordida
esa injusticia puñetera
memoria de un patio de colegio
vamos aquella que no hay dios
que se quite de encima

y anda que no hay injusticias:
la de ese libro
es mío regalo de tu madre
la de acabáramos y toma
recorte de aquí te pillo
y aquí te mato
o la injusticia de la tierra
que a qué engañarnos
sólo los muertos la heredan

qué le voy a contar a usted
que no sepa
si al final es un suma
y sigue
un caminito de migas de pan
en sentido circular
una calamidad para el alma
y el estómago
si uno es de los que tiende
a la psicosomatía

y luego están las otras
 las injusticias propias
digo
aunque esas mal que pese
a algunos
son harina de otro costal

 
los viejos gánsters

a 30 de septiembre de 1982

espero vestido de
cadáveres en el harlem

barakaldo traficantes de
última envestida de

tiroteo en escalera de incendios 
de la muerte pisándote los talones

dulces cadáveres

de magnum licor & cigarrillos
caducados


- David Bobis-

jueves, 21 de febrero de 2013

Un poema de Safrika


El día miserable



Hoy mientras cerraba el puño sólo por cerrarlo, mientras dirigía el coche
por esa carretera oscura a una velocidad más que razonable, y sonaba

algo del white album en radio tres, me di cuenta de que era la primera vez

que

estando contigo, me apetecía más estar en otra parte, cualquier parte

donde no estuvieras tú. Algo momentáneo, quiero decir, con la posibilidad de

encontrarte más tarde, volver a verte.

Qué sé yo, salir con el fetichista de los pies, darme una vuelta con cualquiera,

fumar unos porros, llegar tarde a casa, olvidarme de que

existes.



También me levanté de la cama justo cuando decidiste darme la espalda, y

pensé que no está bien que durmamos en camas distintas, y odié mis problemas

de espalda y odié no tener dinero suficiente para comprar un colchón donde

dormir juntos. También

quise ignorarte y vine aquí tratando de conseguirlo, pareces abatido

y lejano, contaminado y nostálgico, tal vez sea que lloro petróleo, que sudo carne

y vuelco las tazas a propósito, que soy insoportable y la tristeza de saber

que pese a todos los pronósticos no estamos hechos

el uno para el otro.

Por más que rascamos siempre sale eso de

"sigue buscando"