sábado, 20 de octubre de 2012

Dos poemas de Paul Celan




Juntos

Ya que la noche y la hora
al nombrar en los umbrales
a los que entran y salen,

bendijo lo que hicimos,
ya que nada más nos mostró el camino,

no han de venir las sombras
por separado, pero si
hubiera más de lo que hoy se anunció,

no sonaran las alas
antes para mí que para ti.

Sino que rueda sobre el mar
la piedra que planeaba a nuestro lado
y en el surco que traza
desova el sueño vivo.



Brillo

El cuerpo callando
yaces en la arena junto a mí,
sobre ti las estrellas.

………………………………..

¿Quebróse
de lo alto un
rayo hacia mí?
¿O es la vara de la justicia
que sobre nosotros fue rota
la que talmente brilla?

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